Pues sí, en este día mundo de los cuidados paliativos queremos acordarnos de los niños. Porque ellos, desgraciadamente también mueren. Y si abordar la muerte de una persona adulta es difícil, (sobretodo en una cultura como la nuestra que hace del final de la vida un tema casi tabú), abordar la muerte de un niño es casi impensable. Y ello conlleva también la dificultad de abordar los cuidados al final de la vida en el caso de los niños. Desde aquí queremos acordarnos de todos los niños que se enfrentan a enfermedades mortales, muchas de ellas crónicas, con la inocencia de los pocos años; de sus padres, que dejan de lado toda su vida para cuidarlos, que abandonan su trabajos, sus amistades, y que lidian como pueden con el cuidado de otros hijos mientras sufren al lado de un niño enfermo; de sus familiares, que sufren y acompañan a la familia como saben y pueden, con sus miedos, sus inconsistencias, sus aciertos y sus errores; y como no, de los profesionales que dedican no solo su trabajo, sino su emoción y esfuerzo en acompañar a estos niños en el final de sus vidas. Si los cuidados paliativos son necesarios, los cuidados paliativos infantiles son imprescindibles. Para todos los que lo hacen posible, nuestro homenaje desde estas páginas. 

 

 

 

https://elpais.com/elpais/2017/10/13/mamas_papas/1507886021_875166.html

 

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn